Los
hermanos Graco líderes del partido popular intentaron reducir
la escandalosa desigualdad social mediante una limitación en
el tamaño de los latifundios.
Sin
embargo, su propuesta de reforma agraria fracasó
desencadenándose a mediados del s. II a.C una guerra civil
entre el partido popular dirigido por Sila y el aristocrático
de Mario.
La inestabilidad social se
intensificó con el levantamiento de los pueblos itálicos
exigiendo el derecho completo de ciudadanía (91-89 a.C.) y con
la revuelta de esclavos de Espartaco (73-71
a.C.).