|
No pudo
Rómulo tener una inspiración mejor que la que tuvo, ya para reunir
las ventajas de una situación marítima ya para evitar los peligros,
edificando Roma sobre la ribera de un río cuyo curso igual y
constante desagua en el mar por medio de una gran desembocadura, de
suerte que esta ciudad puede recibir por mar todo lo que le falta y
enviar por el mismo camino lo que le sobre así es que creo que
Rómulo adivinó desde entonces que esta ciudad sería un día la base y
el centro de un poderoso imperio. Porque colocada en cualquier otro
punto de Italia ninguna ciudad hubiera podido mantener tan vasta
dominación. Escogió por otra parte un sitio lleno de manantiales
vivos y muy notable por su salubridad en medio de una región
pestilente. Rodean a Roma, en efecto, colinas que a un mismo tiempo
renuevan su aire vital y protegen el valle con su sombra.
(CICERÓN. República
II)
(Doble espacio) |