Voy a describir la situación dy los pueblos de Britania,
relatados ya por muchos escritores, no para establecer parangón
entre las respectivas erudiciones y talentos, sino porque fue
entonces cuando aquélla quedó totalmente sometida por vez primera.
De este modo, lo que trataro mis predecesores sustituyendo con su
eloquenciala falta de datos fidedignos, yo lo basaré en la
autenticidad de los hechos.
Britania, la mayor de las islas
conocidas por los romanos, por lo que atañe asu extensión y posición
está orientada a Germania por el este y a Hispania por el oeste, su
parte sur es hasta visible desde la Galia. Su parte norte, sin
ninguna tierra enfrente, se halla batida por un mar enorme y
abierto. Los eescritores más expresivos, Livio entre los antiguos,
Fabio Rústico entre los modernos, atribuyeron al conjunto de
Britania la forma de una escudilla oblonga o de un hacha de dos
filos. Tal es su aspecto más acá de Caledonia1 , por lo que se
cree que el resto es igual. Pero si traspasmos aquella zona puede
apreciarse un inmenso espacio de tierra que, al llegar al punto más
saliente de la costa, va disminuyendo en forma de
cuña.
Rodeado por primera vez erntonces por una flota romana
la orilla de este mar remoto, pudo demostrar que Britania era una
isla y, de paso, descubrió y cnquistó unas uslas desconocidas en
aquel tiempo, a las que llaman Órcadas. Incluso Tule2 fue avistada, a lo
lejos, pues las órdenes no permitían pasar de allí y el invierno
apremiaba.
(TÁCITO. Vida de Agrícola, 10,
4, 7 [José María
Requejo]) |