La violación de Lucrecia. El fin de la Monarquía.

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Al cabo de unos días, Sexto Tarquinio1, sin saberlo Colatino y con un solo acompañante, fue a Colacia2. Afablemente recibido allí por personas que ignoraban su plan, después de cenar fue conducido a dormitorio de los huéspedes. Ardiendo de amor, cuando parecía que reinaba la tranquilidad y estaban todos dormidos, entró con la espada desenvainada donde dormía Lucrecia, apretando con la mano izquierda el pecho de la mujer, dijo: "calla, Lucrecia; soy Sexto Tarquinio, tengo una espada el la mano morirás si dejas escapar una palabra". Espantada al despertar, no veía ninguna ayuda y una muerte casi inminente; Tarquinio confesaba su  amor, suplicaba, mezclaba amenazas con los ruegos, presionaba en todos los sentidos el ánimo de la mujer. Cuando la vio obstinada y que nisiquiera la doblegaba el temor a la muerte, añade a este miedo el de la deshonra: dijo que poindría al lado de ella muerta un esclavo desnudo degollado, para que se dijera que la habían matado en un vil adulterio. Ante este terror, fue vencido su obstinado pudor por una pasión aparentemente victoriosa. Cuando partió de allí Tarquinio, lleno de arrogancia por haber arrancado el honor de la mujer, Lucrecia, abrumada de tristeza por esta desgracia, mandó un mismo mensaje a Roma a su padre y a Árdea3 a su padre, que vinieran con un amigo de confianza cada uno, que era preciso lo hicieran y pronto; que había ocurrido algo atroz.

(TITO LIVIO.  Los Orígenes de Roma, 1, 58, 1- 5 [Antonio Fontán])


NOTAS:   1. Sexto Tarquinio es el hijo de Tarquinio el Soberbio, el último rey de Roma.  2. Pequeña localidad próxima a Roma, que da el nombre a Tarquinio Colatino  3. Localidad próxima a Roma, que estaba siendo asediada por el ejército romano en cuyo asedio estaban todos los hombres romanos en edad militar.