Remedios contra el amor

cerrar

Quizá alguno diga que esto son pequeñeces (pues lo son realmente), pero, aunque en particular no sirvan de nada, en conjunto son de provecho. La víbora menuda mata con su picadura al toro corpulento; muchas veces un perro no demasiado grande da caza a un jabalí. Tú tan sólo lucha sirviéndote de la cantidad, y reúne mis consejos en un todo: uno tras otro irán formando un gran montón.

Pero puesto que hay tantos caracteres como individuos, no debes basarlo todo en mi opinión. Un hecho que no llega a ofender tu corazón, quizá en la consideración de otra persona sería un delito. Un amor que estaba en plena carrera se detuvo porque había visto las partes pudendas en el cuerpo desnudo. Otro, porque al levantarse la muchacha después del acto amoroso, vio en el lecho revuelto manchas vergonzosas. Bromeáis vosotros, a quienes esas cosas han podido influir: antorchas medio apagadas habían inflamado vuestro corazón. El famoso chiquillo tirará con más fuerza de la cuerda del arco tensado , y vosotros, muchedumbre de heridos, buscaréis un auxilio más poderoso.

¿Y qué decir de aquel que se escondió furtivamente, mientras su amada evacuaba sus heces, y vio lo que nuestras costumbres prohíben ver? ¡Que los dioses me libren de dar tales consejos a nadie!, aunque sean de provecho, no se deben poner en práctica.

Os exhorto también a que tengáis dos amigas al mismo tiempo (más fortalecido está aquel que puede tenerlas en mayor  número). Cuando el corazón corre dividido en dos hacia uno y otro lado, cada uno de ambos amores quita fuerzas al otro. A los ríos caudalosos se les disminuye el caudal haciéndoles muchos canales, y la llama se apaga languideciendo cuando se retira la madera. No basta un único ancla para retener a las calafateadas naves, ni basta con echar un solo anzuelo en las aguas transparentes. El que ya de antemano se preparó un doble consuelo, ya de antemano fue vencedor en lo  más alto del alcázar.

Pero tú, que desgraciadamente te has entregado a una única amada, por lo menos ahora tienes que encontrar un nuevo amor. Minos perdió con Procris su pasión por Pasífae1 : la primera esposa retiróse vencida por la esposa del Ida. Calírroe2 consiguió, siendo admitida a compartir su lecho, que el hermano de Anfíloco no estuviera siempre enamorado de la hija de Fegeo . Y Enone hubiera retenido a Paris hasta el fin de sus años, si no hubiera sido ofendida por una rival descendiente de Ébalo3 ; al tirano odrisio le hubiera complacido la belleza de su esposa, pero era superior la belleza de su hermana, que fue encerrada4. ¿Por qué me detengo en ejemplos, cuya abundancia me abruma? Todo amor es vencido por uno nuevo que viene a suplantarlo. Una madre de muchos hijos resiste mejor la muerte de uno de ellos que aquella que, llorándolo, exclama: "tú eras el único que tenía. "

Y no vayas a creer que te estoy dando normas nuevas (¡ojalá fuera mía la gloria del descubrimiento!); ya se dio cuenta de ello el Atrida5, pues ¿qué no iba a precaver aquél bajo cuyo imperio estaba Grecia entera? Vencedor, amaba a Criseida a la que había conquistado con sus armas; pero su anciano padre lloraba neciamente yendo de un lado a otro. ¿Por qué lloras, viejo detestable? entre ellos hay un perfecto acuerdo. Estúpido, con tu preocupación paternal estás perjudicando a tu hija. Una vez que Calcante, amparándose en el poder de Aquiles, había ordenado devolverla y fue recibida otra vez en casa de su padre, dijo el Atrida: "Hay una belleza semejante a la de aquélla y tiene el mismo nombre, si no se cuenta la primera sílaba: que Aquiles, por propia iniciativa, me la entregue, si es que tiene algo de cordura; si no es así, sentirá mi autoridad. Y si alguno de vosotros, aqueos, me reprocha esta acción, algún privilegio tiene el empuñar el cetro con mano firme. Pues si yo soy el rey y no va a dormir conmigo ninguna mujer, ya puede venir Tersites6  a asumir mi realeza." Así dijo y se adueñó de ésta, digno consuelo de la anterior, y se olvidó de un amor alejándolo con otro amor nuevo. Así que, siguiendo el ejemplo de Agamenón, concibe nuevas llamas para que tu amor se bifurque en una doble dirección. ¿Me preguntas dónde encontrarlas? Léete mi "Arte" de principio a fin: pronto tendrás una nave llena de mujeres.

Y si algún valor tienen mis consejos, si Apolo enseña algo útil a los mortales a través de mi voz, aunque te abrases, infeliz de ti, en medio del Etna procura comparecer ante tu amada con cierta frialdad. Y finge que te encuentras bien, y que no se dé cuenta si acaso llegas a estar angustiado por algo; y sonríe aunque tengas motivos para llorar. No te mando yo romper con tus amores de repente: no son tan salvajes las órdenes de mi autoridad. Simula lo que no es y haz como si se te hubiera pasado el arrebato: así harás realmente lo que hayas planeado. A veces yo, para no beber, he querido simular que dormía, y mientras lo estaba aparentando, entregué al sueño mis ojos vencidos. Me he reído del engañado que simulaba estar enamorado y que siendo pajarero, cayó en sus propias redes. El amor penetra en los espíritus a fuerza de costumbre y a fuerza de costumbre se olvida.


(OVIDIO.  Remedios contra el amor, 420 - 503 [Vicente Cristóbal López])

NOTAS:

1.  Minos, el rey de Creta, está casado con Pasífae, quien con un toro engendró el Minotaurto. También su marido se acostó con Procris, la esposa de Céfalo que vive al pie del monte Ida.  2.  Calírroe, "hermosa corriente, hija del río Aqueloo, estaba casada con Alcmeón, el hermano de Anfíloco. Alcmeón se refugió en la ciudad de Fegeo y se casó con su hija Arsínoe.  3.  Es decir, Helena. 4.  Referencia al mito de Tereo y su esposa Procne desdeñada por su cuñada Filomela.  5.  Se refiere al hijo de Atreo, Agamenón, quien arrebato a Crises a su hija, lo cual desencadenó la cólera de Aquiles, pues le obligó a canjearla por su favorita Briseida. 6.  Caudillo etolio que en la Iliada es famoso por su cobardía y fealdad.