Los casos latinos


Nombre

Sint.

Función

Nominativo SJ
AT
El primero de los casos, el nominativo, sirve, como su nombre indica, para nombrar y, además, para la función de sujeto y otras asociadas a ésta: atributo, pues concuerda con el sujeto; predicativo del sujeto y aposición al sujeto por la misma razón.
Vocativo   Sirve para una función extraoracional, la de la apelación o llamada; voco significa en latín "llamar". Como no forma parte de la oración desde el punto de vista sintáctico, se delimitará siempre entre pausas. Desde la época más arcaica del latín tendió a desaparecer de la declinación, asumiendo su función el nominativo.
Acusativo CD
CC
El nombre no es muy afortunado y se debe a una mala traducción del griego (debería haber sido 'causativo'). Este caso sirve para la función de complemento directo y funciones derivadas. Pero también servía para algunos complementos circunstanciales: los de duración o extensión sin preposición y el de dirección con algunas preposiciones delante.
Genitivo CN Este caso marca la función de complemento del nombre o adnominal. Esta misma función es la que hacen los adjetivos. Su nombre tiene que ver con "generar", "gente", "origen", etc., pues sirve para decir de quién se es hijo o de qué familia o pueblo se procede.
Dativo
CI
CC
Deriva su nombre del verbo "dar", puesto que la función que marca, la de complemento indirecto, está casi siempre presente en oraciones con este verbo.

Ablativo

CC

Significa originalmente "separativo". En el latín más arcaico tenía fundamentalmente el valor de complemento circunstancial de separación, origen o causa. Después, en el latín histórico, también sirvió para otros complementos circunstanciales, el de lugar y el instrumental o modal. Para matizar qué clase de complemento circunstancial es el que representa el sintagma, a veces va precedido por una preposición.