| De entre las
estaciones el aquilón produce tos, irrita la garganta, estriñe el
vientre, suprime la orina, provoca espasmos, así mismo dolores de
costado y de pecho. En cambio vuelve más liviano al cuerpo sano
y lo hace más ágil y ligero. El austro entorpece los oídos, embota
los sentidos, produce dolores de cabeza, suelta el vientre, vuelve
todo el cuerpo torpe, húmedo, lánguido. Por último todo calor hincha
el hígado, entorpece la mente; el frío a veces provoca un
relajamiento de los nervios, a veces un agarrotamiento; aquél se
llama espasmo, éste tétanos; en las úlceras provoca manchas negras y
en las fiebres espasmos.
|