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Así podríamos
llamar a la recreación del famoso agón entre Edipo y el
adivino Tiresias del Edipo Rey de Sófocles que hace
Fulgencio Argüelles en su novela Los clamores de la
tierra.
| Edipo
Rey |
Los Clamores
de la tierra |
| Edipo se enfrenta al adivino
Tiresias, al que ha hecho llamar por creer que forma
parte de una conspiración. |
Al rey Ramiro I le presentan a Magilo,
un anciano del monte astur que pasa por tener
poderes adivinatorios ancestrales. |
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EDIPO.- ¡Oh tú que todo lo penetras, Tiresias, lo
que puede revelarse y lo indecible, lo que hay en
el cielo y en la tierra! [...] ¿Con tanta desvergüenza
lanzaste esas palabras? [...] TIRESIAS.- No diré ya
más; ante esto, si quieres, enójate con la cólera más
fiera. [...] EDIPO.- La verdad tiene fuerza, pero no
para ti; para ti no, puesto que ciego eres de
oídos, de espíritu y de ojos. TIRESIAS.- Y tú eres un
desgraciado por echarme en cara lo que nadie dejará de
echarte en cara
pronto.
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MAGILO.- Vuestra
sombra es aún incipiente y se esconde tras una juvenil
mueca de desdén, propia de quien se cree invulnerable y
vive ignorando su propio destino. RAMIRO.- Dicen que
sois capaces de interpretar los designios del cielo
[...] Al menos reconoced que disfrutáis de ciertos
poderes para predecir el futuro [...]Un día me
hablasteis de la sombra de la dudas y advertisteis en mí
la ignorancia que sufría sobre mi propio destino [...]
¡Vuestros ojos no ven más que sombras! MAGILO.- En el
monte aprendemos que no es con los ojos como se
mira los hombres. [...] Dudáis de vuestro destino,
quizá porque, como acabáis de confesar, no soñabais con
él. Tal vez por esto necesitáis reafirmaros con actos de
soberbia. El rey se levanta bruscamente. tiene el
rostro encendido por un repentino coraje
[...]RAMIRO.- ¡Tu
sabiduría, Magilo, raya con la
insolencia!
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