| Pág. |
Poema |
Cita |
| 143 |
In
memoriam A. R. |
Supo bien
aquel arte que ninguno Supo del todo, ni Simbad ni
Ulises, Que es pasar de un país a otros
países Y estar íntegramente en cada uno |
| 144 |
In
memoriam A. R. |
¿Contemplará con el horror de
Edipo Ante la extraña
Esfinge, el Arquetipo Inmóvil de la Cara o
de la Mano? |
| 188 |
Poema del cuarto elemento |
Se
convirtió en león, en dragón, en pantera, En un árbol y en
agua. Porque el agua es
Proteo |
| 212 |
El
otro |
En el primero de sus largos miles De
hexámetros de bronce invoca el
griego A la ardua musa o a un
arcano fuego Para cantar la cólera
de Aquiles |
| 219 |
Odisea, libro vigésimo tercero |
A
despecho de un dios y de sus mares A su reino y su reina ha
vuelto Ulises, A de dspecho de un dios y
de los grises Vientos y del estrépito de Ares
[...] Erraba por el mundo como un perro Y decía
que Nadie era su nombre |
| 224 |
Texas |
Nombres
que el incesante laberinto De los días no
arrastra |
| 225 |
Composición escrita en un ejemplar de la gesta de
Beowulf |
Teje y desteje su cansada
historia |
| 232 |
A
un poeta sajón |
Que mi
nombre sea Nadie como el de
Ulises |
| 235 |
Emanuel Swedenborg |
Sabía que
la Gloria y el Averno En tu alma están y
sus mitologías; Sabía, como el
griego, que los días Del tiempo son espejos del
Eterno |
| 242 |
Los enigmas |
Cambia
como las formas de Proteo. ¿Qué errante
laberinto, qué balncura Ciega de
resplandor será mi suerte...? |
| 244 |
Al
vino |
En el
bronce de Homero resplandece
tu nombre [...] Desde el ritón del griego
al cuerno del germano [...] Que otros en tu
Leteo beban un triste olvido |
| 253 |
A
quien está leyéndome |
El
universo es, como tú,
Proteo |
| 260 |
Edipo y el enigma |
Somos
Edipo y de un eterno modo La larga y
triple bestia somos, todo Lo que seremos y lo que hemos
sido |
| 262 |
A
España |
España
donde Ulises descendió a la Casa
del Hades |
| 267 |
Otro poema de los dones |
Gracias
quiero dar al divino Laberinto de los
efectos y las causas [...] Por el rostro de
Elena y la perseverancia de
Ulises |
| 331 |
El
laberinto |
Zeus no podría desatar las redes de
piedra que me cercan [...] El aire me ha traído en las
cóncavas tardes un bramido [...] Sé que en
la sombra hay Otro, cuya suerte es fatigar las largas
soledades que tejen y destejen este
Hades |
| 332 |
Laberinto |
No guardes la embestida Del toro que es un
hombre |
| 370 |
El
pasado |
Todo era
fácil, nos parece ahora, En el plástico ayer
irrevocable: Sócrates que, apurada la
cicuta, Discurre sobre el alma y su camino Mientras la
muerte azul le va subiendo Ddesde los pies
helados |
| 383 |
Cosas |
Los remos
de Argos, la primera nave |
| 393 |
Al
idioma alemán |
El
estudioso hexámetro del
griego |
| 395 |
El
mar |
El mar. El
joven mar. El mar de Ulises Y el de aquel otro
Ulises que la gente Del Islam apodó
famosamente Es-Simbad del mar |
| 415 |
El
oro de los tigres |
Después
vendrían otros oros, El metal amoroso que era
Zeus |
| 428 |
La
pantera |
La pantera
fatal que en su caverna Traza la recta que
un eterno Aquiles Traza en el sueño que ha
soñado el griego |
| 438 |
Eternidades |
El
repetido remo de jasón, la joven espada de Sigurd. Sólo
peduran en el tiempo las cosas Que no fueron del
tiempo. |
| 443 |
Proteo |
Antes que
los remeros de Odiseo Fatigaran el
mar color vino Las insasibles formas
adivino De aquel dios cuyo nombre fue
Proteo [...] Urgido por las gentes
asumía La forma de un león o de una hoguera [...] De
Proteo el egipcio no te asombres, Tú, que
eres uno y eres muchos hombres |
| 444 |
Otra versión de Proteo |
Habitador
de arenas recelosas, Mitad dios y mitad bestia
marina |
| 472 |
Elegía del recuerdo imposible |
Qué no daría yo por la memoria De haber oído a
Sócrates Que, en la tarde de la
cicuta, Examinó serenamente el problema
De la inmortalidad Alternando los mitos y las
razones Mientras la muerte azul iba
subiendo Desde los pies ya fríos. |
| 502 |
Heráclito |
Heráclito camina por las calles De
Éfeso. La tarde lo ha dejado [...] Se mira
en el espejo fugitivo Y descubre y trabaja la sentencia
Que las generaciones de los hombres No dejarán caer. Su
voz declara: Nadie baja dos veces a las aguas
Del mismo río. Se detiene. Siente
Con el asombro desgarrado Que él también es es un río
y una fuga. |
| 504 |
La
clepsidra |
No de
agua, de miel, seá la última Gota de la
clepsidra. |
| 524 |
Endimión en Latmos |
Yo dormía
en la cumbre y era hermsoso Mi cuerpo, que los años han
gastado. alto en la noche helénica,
el centauro Demoraba su cuádruple
carrarera Para atisbar mi sueño. |
| 526 |
Un
escolio |
Al cabo de
veinte años de trabajo y de extraña aventura, Ulises
hijo de Laertes vueleve a su Ítaca.
[...] Penélope no se treve a recopnocerlo
[...] tal es la historia que se lee en el libro vigésimo
tercero de la Odisea.
Homero no ignoraba que las cosas deben
decirse de manera indirecta. |
| 540 |
Things that might have been |
La historia del
rostro de Helena |
| 555 |
Historia de la noche |
Otros engendraron el mito. La hicieron
madre de las Parcas tranquilas que tejen
el
destino |