|
La historiografía en
Roma |
-
En torno al
comienzo del siglo II se desarrolla la historiografía en
Roma con dos autores contrapuestos. Por un
lado, Catón el censor, que
compone una obra en latín llamada Origines, de la que
sólo conservamos fragmentos. Por otro lado, Polibio, un esclavo griego que entra en el
círculo de los Escipiones y escribe una Historia desde el
comienzo de las Guerras púnicas hasta sus días en griego.
-
César pertenece ya a la historiografía del período
clásico, en el que además de buscar la narración de la
verdad, se persigue darle valor estético a la obra
historiográfica. Compone dos libros de Historia
sobre dos de sus campañas militares más importantes: La Guerra de las
Galias, acaecida entre el 58 y 52 a. C., y La Guerra Civil
sucedida entre los años 49 -48 a. C. Su figura y
valor es mucho mayor como político y militar que como escritor,
aunque también es importante, y un gran estilista del latín.
-
Salustio se dedicó a la política
tomando partido por el bando de César. Probablemente no
escribió nada antes de la muerte de César. Escribió tres
obras: una Historiae,
‘Historias’ que
conservamos sólo en fragmentos, y dos monografías, La Guerra de Yugurta
y La Conjuración
de Catalina. En la primera de estas obras se
narra la sublevación de Yugurta contra Roma en Numidia. La
segunda la conjuración que Lucio Catilina preparó contra el
Estado en el año 63 a. C. Salustio compone su obra con un
estilo peculiar; rompe con los largos periodos clásicos y
abundan los arcaísmos en su obra. Su modelo no es el mundo
helenístico, sino Tucídides. Sus obras tienen valor filosófico y
moralizador.
-
Nepote Su obra histórica se
centra en las Biografías. El libro más importante, De Viris
illustribus, o Vidas de hombre
ilustres separa los romanos de los extranjeros, se nos
ha conservado sólo en parte, casi todos extranjeros. Sus
datos históricos no son siempre correctos, busca dar un
perfil determinado del biografiado como en la vida de
Aníbal.
-
Tito Livio dedica su vida a la
publicación de sus historias Desde la fundación de la
Ciudad, ab urbe condita, hasta la muerte de
Druso. Esta obra se dividía en 142 libros. De los
cuales se conservan unos pocos: La primera década, la
tercera, la cuarta y parte de la quinta. Además tenemos
resúmenes – epítomes – de todos los libros, de modo que
podemos hacernos una idea del conjunto. La obra de Livio
tuvo una gran fama desde su publicación y fue imitado todo
el resto de la Antigüedad. Son numerosos los autores que
resumen su obra. Entre estos destacan Anio Floro (s. II),
Eutropio (s. IV), Orosio (s V).
-
La obra de
Tácito se divide en dos grupos, las menores:
Agrícola Germania
y el Diálogo de los oradores, y las
mayores: Las Historias
y Los
Anales. Como historiador
siguió a Salustio, pero sus fuentes son autores perdidos. Su
ideario político trasmitido en su obra es muy importante e
innovador. Su lengua es de una elegancia extrema, con una
concisión suprema que hace la comprensión muy difícil.
Su influencia se hizo notar
sobre todo en autores de la Ilustración como en Montesquieu
o Rousseau.
-
De
Suetonio conservamos La vida de los doce
Césares, acerca de las vidas de los
primeros emperadores desde Julio César hasta Domiciano al
final del s I d. C., y fragmentos de La vida de gramáticos y
rétores.
-
En
el siglo III y siguientes
otros historiadores recogen y resumen las ideas e
historias de los autores anteriores. Tenemos por un lado los
llamados ‘Escritores de la historia augusta’ que narran la
biografía desde Adriano hasta Diocleciano a finales del
siglo III y, por otro, los autores de resúmenes, como Floro,
Aurelio Víctor, Eutropio, Festo, Orosio,
etcétera. | | |