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¡Oh, si yo fuera
espejo, para que
sin parar me miraras!, ¡Yo en vestido me convertiría, para que siempre me llevaras!
Agua quiero
ser para lavar tu
piel, ¡En ungüento,
mujer, me tornaría para yo ungirte! ¡Hasta cinta de tu
pecho, perla en tu
cuello y sandalia
llegaría a ser! ¡Sólo a mí con tus pies písame! (Anacreóntica) |