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| τῆς πόλεως οἱ νόμοι
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Θεσεύς. πρῶτον μὲν ἤρξω τοῦ λόγου
ψευδῶς, ξένε, ζητῶν τύραννον
ἐνθάδ'· οὐ γὰρ
ἄρχεται ἑνὸς πρὸς
ἀνδρός, ἀλλ' ἐλευθέρα
πόλις. δῆμος δ' ἀνάσσει διαδοχαῖσιν ἐν
μέρει ἐνιαυσίαισιν, οὐχὶ τῷ πλούτῳ διδοὺς
τὸ
πλεῖστον, ἀλλὰ καί ὁ πένης ἔχων
ἴσον.
..................................................... οὐδὲν τυράννου
δυσμενέστερον πόλει,
ὅπου τὸ
μὲν πρώτιστον οὐκ εἰσὶν νόμοι κοινοί, κρατεῖ δ' εἷς τὸν νόμον κεκτημένος
αὐτὸς
παρ' αὑτῷ· καὶ τόδ' οὐκέτ' ἔστ' ἴσον. γεγραμμένων δὲ τῶν
νόμων ὅ τ' ἀσθενὴς ὁ πλούσιός τε τὴν δίκην
ἴσην ἔχει,
ἔστιν
δ' ἐνισπεῖν τοῖσιν
ἀσθενεστέροις τὸν εὐτυχοῦντα
ταὔθ', ὅταν κλύῃ
κακῶς, νικᾷ δ' ὁ μείων τὸν μέγαν
δίκαι' ἔχων. τοὐλεύθερον
δ' ἐκεῖνο· Τίς θέλει πόλει
χρηστόν
τι βούλευμ' ἐς μέσον φέρειν ἔχων;
καί
ταῦθ᾿ὁ
χρῄζων λαμπρός ἔσθ',ὁ μὴ θέλων σιγᾷ. τί τούτων ἔστ' ἰσαίτερον πόλει;
καὶ μὴν
ὅπου γε δῆμος αὐθέντης χθονός, ὑποῦσιν ἀστοῖς ἥδεται
νεανίαις·
ἀνὴρ δὲ
βασιλεὺς ἐχθρὸν ἡγεῖται τόδε, καὶ τοὺς ἀρίστους οὕς
τ' ἂν ἡγῆται φρονεῖν
κτείνει, δεδοικὼς τῆς τυραννίδος
πέρι. πῶς οὖν ἔτ' ἂν γένοιτ' ἂν ἰσχυρὰ
πόλις, ὅταν τις ὡς λειμῶνος
ἠρινοῦ στάχυν τόλμας ἀφαιρῇ κἀπολωτίζῃ
νέους; (Εὐριπίδης) | | |
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Las leyes de
la polis |
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TESEO.-
Empezaste primero tu discurso erróneamente,
extranjero, buscando un tirano aquí. Pues no está
gobernada por un solo hombre, sino que es libre la
ciudad. Y el pueblo gobierna en relevos anuales
por turno, no entregando a la riqueza lo mejor,
sino teniendo también el pobre lo
mismo. ......................................................... Nada más hostil que un tirano para una
ciudad. Puesto que, primeramente, no existen
leyes comunes, y manda uno solo teniendo él
consigo la ley. Y esto de ningún modo es
equitativo. Pero estando escritas las leyes, tanto
el débil como el rico tienen igual justicia,
y es posible a los débiles decir al que tiene
fortuna las mismas cosas, cada vez que oiga hablar
de sí mal, pero vence el inferior al grande con lo
justo. Pero lo libre es aquello de: "¿Quién quiere
para la ciudad traer en público un útil
consejo, teniéndolo?" Y el que desea eso es
ilustre, el que no lo quiere se calla. ¿Qué hay
más igualitario que esto para una ciudad? Y, en
verdad, en donde al menos el pueblo es gobernante
del país, se alegra
con ciudadanos jóvenes que están en su
base. Pero un varón que es rey considera
odioso esto, y a los mejores y a los que
considere que son sensatos, da muerte, temiendo
por su tiranía. ¿Cómo, por tanto, podría llegar a
ser poderosa una ciudad, cuando alguien, como a la
espiga de un prado en primavera, los ánimos
suprime y siega a los
jóvenes? (Adaptación de
Eurípides) | | |