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Primeramente, por
tanto, diré esto, que con justicia
parecen allí tanto los pobres como el pueblo ser
más que los nobles y los ricos,
por lo siguiente, que el pueblo es el
que impulsa las naves y el que otorga su
fuerza a la ciudad, y los pilotos y cómitres
son los que otorgan fuerza a la ciudad mucho más
que los hoplitas y los nobles.
Pues bien, puesto
que esto es así, parece ser justo para todos
que tengan parte de los cargos, en
el sorteo y en la votación, y que le sea posible
hablar al que quiera de los ciudadanos.
A
continuación, de los cargos que llevan
un peligro para todo el pueblo, al no estar bien
utilizados, de éstos no pide el pueblo tener
parte.
Ni en el sorteo de
las estrategias piensan que a ellos les sea
útil tener parte, ni de las hiparquias. Sabe, en
efecto, el pueblo que extrae más beneficio en
el hecho de no gobernar él mismo esos cargos,
sino en caso de que manden los más
poderosos.(Adaptación
de
PseudoJenofonte) |