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El orden de la
constitución antigua, anterior a Dracón, era el
siguiente: las magistraturas se designaban entre
los notables y los ricos, y estos mandos duraban
al principio por vida, después un decenio. Las
mayores y primeras magistraturas eran: rey,
polemarco y arconte; de éstas, la primera era el
rey (como la tradicional que era); en segundo
lugar se estableció la polemarquia, porque hubo
algunos reyes blandos para la guerra, por lo cual
hubieron de llamar a Ión, dominados por la
necesidad. La última fue la de arconte. Los
thesmothetai fueron creados muchos años después,
cuando ya las magistraturas se elegían por años, y
con el fin de que trasladasen a escrito las leyes
y las guardasen para juzgar los casos dudosos. El
consejo de los Areopagitas tenía la misión de
conservar las leyes y administraba la mayor y más
importante parte de los asuntos de la ciudad, y
castigaba con penas corporales pecuniarias y sin
apelación a todos cuantos delinquían. La
elección de los arcontes se hacía entre los
notables y los ricos, de los cuales eran escogidos
los Areopagitas: por eso es ésta la única de las
magistraturas vitalicias. (Adaptación de
Aristóteles) | | |
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Las
magistraturas |
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El orden de la constitución antigua,
anterior a Dracón, era el siguiente: las
magistraturas se designaban entre los notables y
los ricos, y estos mandos duraban al principio por
vida, después un decenio. Las mayores y primeras
magistraturas eran: rey, polemarco y arconte; de
éstas, la primera era el rey (como la tradicional
que era); en segundo lugar se estableció la
polemarquia, porque hubo algunos reyes blandos
para la guerra, por lo cual hubieron de llamar a
Ión, dominados por la necesidad. La última fue la
de arconte. Los thesmothetai fueron creados muchos
años después, cuando ya las magistraturas se
elegían por años, y con el fin de que trasladasen
a escrito las leyes y las guardasen para juzgar
los casos dudosos. El consejo de los Areopagitas
tenía la misión de conservar las leyes y
administraba la mayor y más importante parte de
los asuntos de la ciudad, y castigaba con penas
corporales pecuniarias y sin apelación a
todos cuantos delinquían. La elección de los
arcontes se hacía entre los notables y los ricos,
de los cuales eran escogidos los Areopagitas: por
eso es ésta la única de las magistraturas
vitalicias. (Adaptación de
Aristóteles) | | |