El nacimiento de Atena


Ἥφαιστος καὶ Ζεύς  
ΗΦΑΙΣΤΟΣ
Τί με, ὦ Ζεῦ, δεῖ ποιεῖν; ἥκω γὰρ ὡς ἐκέλευσας ἔχων τὸν πέλεκυν ὀξύτατον, εἰ καὶ λίθους δέοι μιᾷ πληγῇ διατεμεῖν
ΖΕΥΣ
Εὖ γε, ὦ ῞Ηφαιστε, ἀλλὰ δίελέ μου τὴν κεφαλὴν εἰς δύο.
ΗΦΑΙΣΤΟΣ
Πειρᾷ μου εἰ μέμηνα; πρόσταττε δ᾿οὖν τἀληθὲς ὅπερ θέλεις σοι γενέσθαι.
ΖΕΥΣ
Τοῦτο αὐτό, διαιρεθῆναί μοι τὸ κρανίον·
(Adaptación de Luciano)

Hefesto y Zeus

HEFESTO
¿Qué es necesario, Zeus, que yo haga? Pues llego, como ordenaste, con el hacha afiladísima, por si  incluso fuera necesario de un solo glope cortar piedras. 
ZEUS
Bien, Hefesto. Divídeme la cabeza en dos.
HEFESTO
¿Me pones a prueba, si estoy loco? Mándame, pues, verdaderamente, lo que preciasmente quieres que te ocurra.
ZEUS
Eso mismo, que el cráneo me se dividido1.
(Adaptación de Luciano)


NOTAS: "La sabiduría (Atena) es hija de la justicia (Zeus) y de la prudencia (Metis)". Atena nace de la cabeza de Zeus, sin la intervención de su mujer Hera, porque previamente Zeus se traga a Metis, diosa de la Prudencia. Tras unirse a ella, Zeus es informado de que el hijo que naciera de esta unión sería muy poderoso y para evitar el riesgo de ser destronarlo toma esa drástica decisión.