Los estudiantes de latín
desarrollan habilidades y estrategias para adquirir nuevo
vocabulario y modelos de construcciones que aumentan su prontitud en
adquirir el manejo de otras lenguas cuando lo necesitan. El latín
ayuda a cultivar procesos mentales como la atención, cuidado por el
detalle, memoria, lógica y razonamiento crítico.
(BARRETT,
Virginia. (1966). The Value of Latin and Recent Growth in the
Latin Enrollments Nationwide. Oxford, OH: American
Classical
League.)