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El nuevo interés en
el estudio del latín se puede retrotraer al final de los setenta y a
la Comisión sobre Estudios Internacionales y de Lenguas Extranjeras.
Esa comisión presentó sus recomendaciones al presidente Carter en
1979 sugiriendo que "el estudio de las lenguas extranjeras debe ser
promovido para los fines prácticos de aumentar la comunicación entre
pueblos y desarrollar formas de entendimiento transculturales". El
estudio de las lenguas
clásicas1 fue considerado como uno de los medios
que contribuían a esos objetivos. Después de un breve declive en los
sesenta y los setenta el estudio del latín se ha incrementado
de nuevo con una matriculación que ha aumentado un 25% al nivel de
Educación Secundaria desde los primeros ochenta. El interés en los
programas para Enseñanza Primaria ha sido todavía más
espectacular.
(LAFLEUR, Richard A. (1998). Latin for the
21st Century. University of Georgia: Scott Foresman -
Addison
Wesley.) |