La ciudad de Roma está situada en la parte
occidental de Italia sobre el río Tíber, que desemboca
aproximadamente a mitad de la costa; dista del Mar Tirreno ciento
veinte estadios. Los primeros habitantes que se recuerda eran unos
bárbaros autóctonos llamados sículos, que ocupaban también otras
muchas regiones de Italia. A éstos los expulsaron los aborígenes que
ocuparon el lugar.
(DIONISIO DE
HALICARNASO. Historia Antigua de Roma, 2,121. Traducción de
Elvira Jiménez y Esther Sánchez. Gredos. Madrid,
1984.)