Nuestro cuerpo
está formado por partes tan exactamente medidas que se
presenta como un instrumento , perfecto en todos sus
términos. Nosotros hemos de medir el cuerpo: de pie y vivo y
concretamente en nueve partes respecto de su longitud. Pues la
hábil naturaleza ha formado al hombre de manera tal que la
cara se halla en el lugar más alto, para ser admirada y para
ofrecer a todas las demás partes del cuerpo el principio de su
medida. La misma cara consta de partes: una a partir de lo
alto de la frente o raíz de los cabellos hasta el entrecejo,
la segunda desde ahí hasta debajo de la nariz, la tercera de
la nariz al mentón. La primera es la sede de la , la segunda de la , la tercera de la . Estas partes,
multiplicadas, como se dice por ellas mismas, darán la
dimensión completa del cuerpo humano tal como es: partes.
(POMPONIO, Gaurico. La Escultura,
1504)