Construcción de ciudades

Una de las principales cosas que debe considerar el arquitecto es la comodidad del sitio donde ha de edificar (...). Es preciso, pues, elegir una situación que, además de ser fértil y abundante por sí misma, tenga ríos y puertos capaces de suministrarle todas las comodidades que haya en los territorios circunvecinos.
(...). Debe ser el aire sano, para lo cual es menester que la situación sea elevada, a fin de lo que esté menos expuesta a las nieblas (...).
Después de haber elegido un paraje sano, se deben delinear o demarcar las calles conforme al aspecto más ventajoso del cielo. La mejor posición será de modo que los aires no enfilen islas calles en aquellos parajes en que fuesen muy fríos y extraordinariamente impetuosos.
La disposición o distribución de los edificios contribuye muchísimo a su comodidad, situando bien sus partes para el uso a que se destinan. Por esta razón, la plaza pública y el mercado deben estar en medio de las ciudades, a menos que tenga puerto o río, pues los mercados no deben estar distantes del paraje donde arriban los géneros (...). Las plazas públicas, entre los griegos, estaban rodeadas de columnas muy juntas unas a otras.
Entre los romanos se ponían las columnas más separadas, porque formaban peristilos bajo los cuales había tiendas.
(VITRUBIO. De Architectura, Libros. II y I, por este orden.)