La dictadura II

Cornelio Sila se designó a sí mismo como soberano durante un largo período de tiempo. A estos magistrados los llamaban dictadores y eran designados para un mandato de seis meses en situaciones de máxima necesidad, pero hacía ya mucho tiempo que había caído en desuso. Sila, tras haber llegado a ser dictador de por vida por medio de la violencia y la coacción, aunque de palabra elegido libremente, una vez que estuvo saciado de poder fue el primer hombre, me parece, que tuvo el coraje de dejar este poder absoluto en desuso.
(APIANO. Guerras civiles, I, 3)

(Doble espacio)