El poder de los magistrados

Los cónsules, cuando se encuentran en Roma antes de conducir a la guerra a las legiones, tienen autoridad sobre todos los negocios del Estado. El resto de las magistraturas les está subordinado y les debe obediencia, salvo los tribunos de la plebe. (...) Son los que proponen a deliberación los asuntos urgentes y ellos son los que se encargan de la ejecución de las decisiones. (...) Por todo ello, podría decirse con razón, cuando consideramos este tipo de poder, que es sencillamente monárquico o real. El Senado tiene, en primer lugar, el poder sobre el erario público. Controla totalmente los ingresos al igual que los gastos. (...) Del mismo modo, el Senado se ocupa de todos los delitos cometidos en Italia que requieren una investigación estatal. (...) De todo ello aparece claro que cuando uno habita en Roma no estando presentes los cónsules, el modo de gobierno es totalmente aristocrático. Pero el pueblo es quien otorga las magistraturas a los más dignos. (...) El pueblo es también soberano en materia de aprobación de las leyes; además, es el pueblo quien confirma las alianzas, el fin de las hostilidades y el que ratifica o no los tratados. Así pues, a partir de lo expuesto, puede decirse con razón que el pueblo tiene el poder sobre lo más importante y que el régimen político es totalmente democrático.
(POLIBIO. Historia Universal.)

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