Tú vigila la casa

EUC1. (...) Tú vuelve a casa y vigila el interior.
EST2. ¡Qué vigile dentro! ¿Qué se van a llevar? ¿las paredes? Aquí no hay nada para los ladrones. Así está de vacío y lleno todo de telarañas.
EUC. Sería maravilloso que por tu gusto Júpiter me convirtiera en el rey Filipo o en Darío, ¡triple envenenadora!. ¡Pues esas telarañas quiero que me las vigiles!
(PLAUTO. Aulularia.)
(Doble espacio)

   

NOTAS:  1. Euclión, el dueño de la casa  2. Estáfila, la sirvienta