Todos se quejan de su suerte

¿Cómo puede ser, Mecenas, que nadie con la fortuna
que se haya procurado o que le dio la suerte
viva contento y elogie a los que tienen otra?
"Oh afortunados comerciantes" dice el soldado
entrado en años con sus huesos rotos por el trabajo.
Y a su vez el comerciante, con sus naves golpeadas por el viento,
"Mejor es el ejército".


 (HORACIO. Sátiras I,I.)

(Doble espacio)

   

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