|
Pues otro que andará por esos trigos
envuelto en paño negro, solitario,
no pedirá consuelo a sus
amigos;
vendrá a pedirme un canto
funerario porque ha enviudado de su casta
esposa. De elegías se deje el
perdulario,
"¡ay, que me fue tan buena, tan
virtuosa!". ¡Embustero! Ponzoña tan
nociva guarde encerrada la inclemente losa.
(Mariano José de Larra. Sátira
contra los malos versos de
circunstancias.) (Doble espacio) |