Quejas de los pueblos sometidos

Después de haber saqueado (los romanos) el mundo entero, de haber hecho el vacío por todas partes, no teniendo más tierras que arrasar, ahora surcan incluso el mar; ávidos, si el enemigo es rico, arrogantes, si es pobre; ni Oriente ni Occidente les han saciado (...). Saquean, asesinan en masa, lo llaman falsamente ejercer la autoridad y, cuando transforman una región en desierto, hablan de pacificación. Nos quitan nuestros hijos a la fuerza y los hacen esclavos (...). Se nos exige al mismo tiempo tributos y sus intereses; tierras y prestaciones en trigo; trabajos forzados para abrir carreteras a través de los bosques y pantanos con malos tratos. Los esclavos (...) son vendidos una sola vez y sus amos los alimentan: Bretaña compra cada día su esclavitud y cada día la mantiene.
(TÁCITO. Vida de Agrícola, XXX y XXXI). Discurso del jefe británico Gralgaco contra los romanos.

(Doble espacio)