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Todo esto que ves, extranjero, cuan grande es Roma, antes del
troyano Eneas fue hierba y colinas; y donde están los sagrados
palacios de Apolo, los bueyes fugitivos de Evandro estaban
tumbados. Estos templos dorados crecieron para dioses de
barro, y no se avergonzaban de una cabaña humilde; Y el padre
Tarpeyo tronaba desde una roca desnuda, y el Tiber se juntaba con
nuestros bueyes. (PROPERCIO. Elegías
IV,1) |