|
Ártemis
permaneció virgen, ocupándose en lo relativo a la caza, pero
Apolo, tras aprender el arte adivinatorio de Pan, el hijo de Zeus y
Timbris, llegó a Delfos cuando entonces era Temis1 la recitadora de
oráculos. Como la serpiente Pitón, que guardaba el lugar del
oráculo, le impedía aproximarse a la sima, tras matarla, se apodera
del oráculo. (Apolodoro. Biblioteca
mitológica, I, 4) (Doble espacio) |