|
Cécrope1, nacido de la tierra,
con un cuerpo mixto de varón y serpiente, fue el primero en reinar
en el Ática, y denominó Cecropia al país antes llamado Acte, a
partir de su propio nombre. En tiempos de éste,
dicen, pareció bien a los dioses ocupar las ciudades en
las que cada uno iba a tener su culto particular. Llegó, pues,
el primero Posidón2 al Ática y, tras
golpear con su tridente en medio de la acrópolis, sacó a la luz una
fuente de agua salada, a la que llaman Erecteida. Después de éste,
llegó Atenea3 y, tras poner como testigo
de su ocupación a Cécrope, plantó un olivo, que ahora se muestra en
el Pandrosio. Habiéndose suscitado una disputa entre ambos acerca
del país, Zeus separó a Posidón y a Atenea y les dio como jueces,
no, como algunos dijeron, a Cécrope y
Cránao4, ni a
Erisictón5, sino a los doce dioses. Y
actuando éstos como jueces, se consideró el país de Atenea, por
haber atestiguado Cécrope que fue la primera en plantar el
olivo. Por consiguiente, Atenea llamó a la ciudad
Atenas, por su propio nombre, pero Posidón, irritado en su
ánimo, inundó la llanura triasia y dejó el Ática bajo el mar.
(Apolodoro. Biblioteca mitológica, III, 14,
1) (Doble espacio) |