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¿Tú me idolatras?
Convengo. Y yo, que al verte me encanto, si no te afanaras
tanto por saber que sueldo tengo y si cojo aceite o
trigo, me casaría contigo. (...) Si después de estar casados, en lugar
de rica hacienda, no esperase la prebenda de tres voraces
cuñados y una suegra por castigo, me casaría
contigo. (Bretón de los Herreros. Letrillas
satíricas.) (Doble espacio) |