La resignación amorosa

   ¿Qué quieres, crudo Amor? dexa al cansado 
 Ánimo respirar solo un momento:
 Baste el veneno en que abrasar me siento,
 Y el dardo agudo al corazón clavado.
    Ni duermo, ni reposo, y de mi lado
 Qual sombra huye el placer: ¡ah!¡que lamento
 Suena en mi triste oído! De tormento
 Basta. Amor, basta, pues de mí has triunfado.
    Le ruego así, y a mi dolor movido
 Él me muestra la lumbre por que muero,
 Puro rayo de angélica hermosura.
    Yo me postro a adorarla, y encendido
 En fuego celestial, penar más quiero,
 Y morir pido como gran ventura.
 (LISTA Y ARAGÓN, Alberto. Líricas Profanas. Soneto XIII. )

(Doble espacio)

   

NOTAS: (notas)