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Canta,
diosa, la cólera funesta del Pelida1
Aquiles, que causó inmumerables dolores a los
aqueos2 y arrojó al
Hades3 muchas almas famosas de
héroes, a los que convirtió en presas para los perros y todas
las aves, mientras la voluntad de Zeus se iba cumpliendo,
[comenzando el canto] desde que por primera vez, tras
discutir, se distanciaron el
atrida4 rey de hombres y el divino
Aquiles. ¿Cuál de los dioses los impulsó a luchar en discordia? El
hijo5 de Leto y Zeus. Pues irritado con
el rey, levantó una maligna enfermedad6 sobre el ejército,
y la tropa perecía, porque el Atrida había deshonrado al
sacedote Crises7. (Homero.
Ilíada, 1-11) (Doble espacio) |