TESEO1.- Forastero, para empezar,
te equivocas al buscar aquí un tirano. Esta ciudad no la manda un
solo hombre, es libre. El pueblo es soberano mediante magistraturas
anuales alternas y no concede el poder a la riqueza, sino que
también el pobre tiene igualdad de derechos. Nada hay más enemigo de
un Estado que el tirano. Pues, para empezar, no existen leyes de
comunidad y domina sólo uno que tiene la ley bajo su arbitrio. Y
esto no es igualitario. Cuando las leyes están escritas, tanto el
pobre como el rico tienen una justicia igualitaria. El débil puede
contestar al poderoso con las mismas palabras si le insulta; vence
el inferior al superior si tiene a su lado la justicia. La libertad
consiste en esta frase: "¿quién quiere proponer al pueblo una
decisión útil para la comunidad?" El que quiere hacerlo se
lleva la gloria, el que no, se calla. ¿Qué puede ser más democrático
que esto para una comunidad? Es más, cuando el pueblo es soberano
del país, se complace con los ciudadanos jóvenes que forman su base;
en cambio, un rey considera esto odioso y elimina a los mejores y a
quienes cree sensatos por miedo a perder su tiranía. Y entonces,
¿cómo es posible que una nación llegue a ser poderosa, cuando se
suprime la gallardía y se siega a la juventud como a las espigas de
un trigal en primavera?"
(EURÍPIDES.
Suplicantes 405 - 429)