...y empezó a imitar a la dignidad de la
monarquía persa, semejante en sn poder al poder divino. A sus
compañeros, vencedores sobre tantos pueblos, deseaba verlos
prosternados a sus pies, dispuestos a venerarlo y así ciñó su cabeza
con una diadema de púrpura y adoptó en casi todo la indumentaria
persa. Q. CURCIO. Historia de Alejandro VI,
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