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Ciencias,filosofía, progresos técnicos,
cuestiones sociales exigen constante ampliación de
nomenclatura...Los progresos de la técnica se reflejan en la entrada
de estereotipia, litografía,
fotografía, locomotora, telégrafo,
fonógrafo, teléfono,
etc. La vida intelectual promueve la fundación de ateneos
y liceos; se abren museos y
exposiciones de pintura; y
La filarmonía o afición a la
música introduce melómano y
difunde acorde,
unísono, sinfonía,
corista. En el léxico de la política entran en uso
ministerial, gubernamental, progresista, centralizar, interpelación,
indemnidad, demagogia, terrorismo,
etc. El periódico y la oratoria fabrican a cada momento derivados
como posesionar, confusionismo,
intervencionismo, capacitación, juridicidad, partidista,
obstruccionista. La
introducción de palabras tomadas del latín y del griego hace que el
vocabulario moderno carezca de íntima coherencia. Las relaciones
semánticas suelen no estar acompañadas por la semejanza fonética
(hijo-filial; hermano-fraterno;igual-equidad;
ojo-oculista-oftalmólogo; caballo-equino-hípico;
plomo-plúmbeo) y el léxico se hace
cada vez más abstracto e intelectual.
(LAPESA,R.
Historia de la lengua española, pag.
452-453.)
(Doble espacio) |