Con la civilización romana se impuso la lengua
latina, importada por legionarios, colonos y administrativos (...)
La desaparición de las primitivas lenguas peninsulares no fue
repentina; hubo un período de bilingüismo más o menos largo, según
los lugares y estratos sociales. Los hispanos empezarían a servirse
del latín en sus relaciones con los romanos; poco a poco, las hablas
indígenas se irían refugiando en la conversación familiar, y al fin
llegó la latinización completa.
(LAPESA, Rafael. Historia de la
lengua española)